Última tecnología

El mundo del electrodoméstico, en tanto que está ligado a la ciencia y la tecnología, es un universo totalmente sorprendente, sobre todo si echamos la vista un poco hacia adelante. De acuerdo, podemos estar de acuerdo en que es comprensible que no a todo el mundo le interese cuál es el mejor frigo para conservar los tomates, o cómo se limpia el horno, o qué tipos de campanas extractoras existen. ¡Hasta ahí de acuerdo!

Pero basta adentrarse tan sólo un poco en el mundo de los electrodomésticos del futuro para comprobar que lo que nos depara es impresionante. En 2035 lo que ahora podemos intuir, no nos lo parecerá tanto, pero ¡ahora te tiene que dejar con la boca abierta! Veamos algunos ejemplos.

 

Electrodomésticos del futuro 

Por ejemplo, uno de los que me parecen más espectaculares es la lavadora Airwash, que funcionará sin agua ni jabón. ¿Cómo lo hará, entonces? Pues utilizando desodorantes, aire comprimido e iones negativos. La pega que de momento tiene este prototipo es que las prendas tienen que ser introducidas de una en una. Por ahora y tal y como está pensado no se podrían meter todas a la vez en un tambor. Supongo que estarán estudiando la manera de resolver ese punto.

Pero de momento y mientras las lavadoras necesiten detergente es bueno que lo sepamos: más pronto que tarde harán ellas mismas el pedido cuando vean que se les está agotando el del depósito.

¿No eran las casas inteligentes una cosa de ciencia ficción? Pues ya están aquí

Lo que más alucinante me ha parecido, de todas formas, es el frigorífico que ha diseñado un ingeniero ruso, Yuriy Dmitriev, al presentarse a un concurso de diseño de electrodomésticos promovido por la casa Electrolux. Este frigo conserva los alimentos dentro de una extraña gelatina verde. Un gelatina o gel que es en realidad un biopolímero. No es pegajoso y pese a lo que se puede intuir no especialmente asqueroso, por lo que se podrá meter y sacar tranquilamente la lechuga para hacer la ensalada sin restos de gel, y además no tiene olor, por lo que no “infectará”. Suena a película de ciencia ficción, pero para la conservación bastaría con introducir los alimentos en el gel y sacarlos. En ese gel existen los llamados biorobots, que usan la luz existente en las bajas temperaturas para la conservación. ¿Lo mejor, más allá de su aspecto futurista? Estos biorobots están dentro de una caja sin motor. Es decir, que no necesita energía para funcionar.

Ojalá algún fabricante se atreva con esta increíble nevera. ¡Y con todos los demás electrodomésticos!

Pero más allá de los electrodomésticos, yo creo que lo más sorprendente de lo que está por venir son los conceptos. En algunos casos es como hablar con un neandertal de internet. Creo que nos cuesta mucho entenderlo porque escapan a nuestra imaginación… pero llegarán. Como la automatización de tareas en las casas (y de esto más o menos podemos hacernos una idea ya que al fin y al cabo llevamos mucho tiempo viéndolo en las fábricas) o la impresión, en 3D, de alimentos. Esto último, de momento, me resulta casi imposible de imaginar, pero el caso es que no es para nada descartable. Sino más bien una previsión a medio plazo.

De todas formas también hay aparatos mucho más “reales” como las últimas lavadoras de Haier. Se caracterizan por su aro del tambor. Éste, en vez de ser gris es azul, y realmente es lo que lo distingue de las otras lavadoras. ¿El motivo? Se trata de un plástico tratado con un producto antibacterias, pensado para tanto tiempo como dure la vida útil de la lavadora. No hace falta que digamos lo importantísimo que es esto para la higiene de cada colada. Y este es un pequeño avance. Menos espectacular que los anteriores, sí, pero ya entre nosotros. O sea, que ya es disfrutable para el público.

Esta podría ser la forma de conservar alimentos en el futuro

Y por supuesto, lo que tanta literatura ha generado siempre: los electrodomésticos llegarán a funcionar de manera autónoma. Ellos mismos detectarán mediante sensores todos los parámetros del ambiente de la casa y actuarán en consecuencia. Es decir, que tendrán la iniciativa de limpiarla. Por supuesto, cuando no estemos en casa y en las horas del día en que la energía sea más barata.

En todo caso lo que hasta no hace mucho nos podía parecer un cuento de Ray Bradbury  ya no lo es: la conectividad. Y si bien no es un concepto que esté plenamente instaurado en nuestras cocinas y electrodomésticos, lo cierto es que cada día son más los fabricantes que lo ponen en marcha. Y si hasta hace pocos años sólo los electrodomésticos de superlujo se podían manejar con un móvil o una tablet, ahora ya es una tecnología que con facilidad se puede encontrar en marcas de gama media alta, como por ejemplo Bosch.

Recordemos que la conectividad era una cosa de las pelis del futuro… y apliquémoslo a todo lo demás.

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