Tipos de campanas decorativas

Lo de las campanas decorativas es una definición un tanto ambigua, no está para nada unificada o estandarizada a diferencia de lo que sucede con otro tipo de campanas. En algunas webs y por parte de algunos fabricantes se consideran campanas decorativas sólo a las que podríamos denominar como “inclinadas”, y que forman una especie de diagonal respecto a la pared. En otras webs y también otros fabricantes y comerciantes consideran que las campanas extractoras decorativas son las que ya hemos dicho pero también las que se encuentran entre los armarios, que tienen forma de trapecio truncado por el tubo (casi siempre prismático) de salida de humos.

 

Funcionales y bonitas

Estas dos características son, por ese orden, las prioridades que debemos tener al comprar uno de estos aparatos. Y cada vez es más fácil que estos requisitos se vean satisfechos, porque no sólo la tecnología logra que trabajen mejor, sino que el diseño consigue que su estética sea más atractiva modelo a modelo. A las inclinadas de pared y a las que se encajan entre los armaritos, algunas marcas añaden las de isla, aunque bien es cierto que son las menos.

Una campana, incluso siendo totalmente sencilla, puede ser la protagonista de la cocina

De entre los modelos más nuevos y que menos se ven, que son las inclinadas. Las de este tipo, al no estar directamente encima de todo el plano que supone la placa de cocción tienen que ser muy eficaces. Pero ese pequeño escollo de tener que “proyectar” la potencia  se ha superado con creces. Tanto es así que existen cada vez más modelos de campanas decorativas que se disponen en un plano totalmente vertical a la cocina. Además, suelen ser muy elegantes.

El otro tipo de campaña decorativa más usual es la de diseño rectangular, que suele ser muy parecida a la que se coloca sobre la isla. Con la diferencia de que en este caso está fabricada para que se instale en la cocina “flanqueada” por muebles u otros electrodomésticos. Y así como las inclinadas o verticales suelen presentarse en varios colores, las rectangulares por lo general vienen en acero inoxidable.

 

¿Cuál es la tuya?

La tuya es la que tu gusto te indique, por supuesto. Pero también la que tu cocina necesite. Mejor dicho, la que el volumen de tu cocina exija. Ese volumen significa un espacio que, lógicamente, no podrá escapar a la ecuación que se haga antes de la compra. Dependiente de ese espacio será la potencia que el motor deberá tener para realizar bien la extracción. Pero también el tubo de esa extracción, que si fuera inferior al necesario podría llegar a obturarse a menudo y dar muchos problemas (además de la suciedad que ello implicaría), así como la anchura de la campana respecto a la placa o vitro.

El cálculo de la potencia de extracción del aparato para una cocina determinada siempre lo van a hacer los empleados de la tienda de electrodomésticos o los diseñadores de la cocina. No obstante, aunque sea por culturilla general o por mera curiosidad, vamos con la fórmula. El cálculo es tan sencillo como hacer dos multiplicaciones: los metros cuadrados de la cocina con la altura de la misma, y el resultado de esa operación se multiplica por doce. Ese número son las revoluciones por hora, por lo que el resultado definitivo vendrá dado en metros cúbicos de motor.

Modelo de campana inclinada

Normalmente y respecto a la potencia, que es lo más importante de una campana, los expertos aconsejan pasarse, aunque sólo sea un poco. En este caso se cumple lo de que más vale que sobre y no que falte. Que el resultado es 315 metros cúbicos por hora de aspiración. Pues redondeemos y pongamos cinco de propina. Cuanto más nos pasemos de la raya, más alejamos el peligro de que se pueda obturar.

Otro aspecto en lo que más nos vale pasarnos que no llegar es, como decíamos antes, en el tubo de extracción. Su diámetro va asociado al modelo de campana, así que aquí ya no tenemos que hacer cálculos. Eso sí, tenemos que respetarlo al 100%. De no ser así, podríamos empezar a tener la cocina llena de humos… que no han podido pasar por el conducto.

Y por último y sin salirnos del capítulo Cosas con las que más nos vale no quedarnos cortos cuando compremos una campana de extracción de humos, la anchura. Lo mejor es que sobrepase en unos centímetros a la anchura de la placa. De no ser así, de quedarnos cortos, es posible que sólo una parte del humo sea absorbido, mientras otra buena cantidad… se queda a vivir para una buena temporada en nuestro techo.

 

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