Tipos de campanas para tu cocina

De momento las campanas extractoras de humos se instalan en techos, encajonadas entre armarios y en paredes. Lo de que se puedan colocar en el suelo, o incluso el que se puedan quedar suspendidas en el aire (campanas de cocina voladoras, ¡no es mala idea!)… en fin, al tiempo. Porque si de algo podemos estar seguros es de que las posibilidades son enormes en estos momentos.

Si multiplicamos los modelos que hay de cada tipo por el número de colores y materiales que presentan y por el número de tipos, al final el resultado nos da un número con tantas cifras… ¡que no caben en la habitación en la que estoy escribiendo esta entrada! Así que resumamos un poco lo que ya podemos ver. 

Típica campana de pared decorativa

Decorando a la vez que extraen olores

Pues sí. Hasta hace muy poco tiempo las campanas eran las encargadas de hacer el trabajo sucio, y por lo tanto no muy lucido que digamos. De ahí que casi se intentara que pasaran desapercibidas. Por suerte desde hace bastantes años esa tendencia ha ido cambiando, pero hasta tal punto que ahora, en muchas cocinas, lo que más destaca es la campana extractora. Tanto es así que ha pasado a ser un agente totalmente activo de la decoración de la cocina.

Veamos, pues, los tipos que contribuyen a ello.

Campana inclinada. ¡Qué elegante!

Campana de pared decorativa, que probablemente sea la que en los últimos tiempos se ha puesto más en boga, ya que es un tipo de campana muy adecuado para cocinas no precisamente grandes pero que no carecen de afán decorativo. En el último post le dábamos una pequeña ojeada a este tipo de campanas, pero en concreto a las de cristal, dando algún consejo sobre qué hacer para ponerse con su limpieza. Si queréis echar un vistazo podéis pinchar aquí. Suele situarse entre dos muebles, a menudo armaritos, pero no de manera encastrada.

Campana de isla. Es mucho más llamativa. Probablemente la que más, ya que está pendiente del techo en medio de la cocina… o no. Es decir, que también existe la versión totalmente aséptica en términos visuales. O sea, la campana integrada en el techo, de modo que apenas sobresale unos milímetros del mismo. En el primer caso, ya decimos, protagonizan mucho más los espacios, y no así en el segundo, pero en ambos tipos de campana la instalación se complica más de lo que lo hace con el resto. El motivo es que hay que alargar los conductos de evacuación, que de la otra manera suelen venir de obra, por lo que se aprovechan directamente los de la pared.

Mucho más discretos, pero no por ello poco bonitos, son los retráctiles o de pared integrada. Que ojo, no son exactamente iguales. Ya que el primero actúa a modo de aparato extensible. Como un telescopio, se puede extraer y volver a introducir, para que quede recogido, bajo el mueblecito en el que esté. Es una excelente opción para las cocinas de dimensiones reducidas, como también lo es la segunda. Las campanas de pared integrada, que estando bajo el mueble, generalmente un pequeño armario, no se deslizan sobre rieles sino que están inmóviles. De nuevo, esta campana sólo sobresale unos pocos milímetros de la superficie en la que casi, podría decirse, está a ras. Esta es una solución muy vista en las cocinas de estética minimalistas, ya que contribuye a que no haya volúmenes que sobresalgan y hace homogéneo el ambiente.

Ideal para cocinas pequeñas

De nuevo en las cocinas minimalistas y/o que no se distinguen precisamente por tener grandes dimensiones, nos encontramos con las campanas integrables en las encimeras. De nuevo una opción de campana que, una vez dejada de usarse, basta con ser escondida. De todas

Preciosa campana de isla

las vistas, probablemente sea la menos empleada, si bien en los últimos años su uso se está potenciando bastante y son muchos más los fabricantes que disponen de ellas en sus catálogos.

Pero, no lo olvidemos, lo más importante de estos electrodomésticos sigue siendo siempre que hagan bien su trabajo. Y para ello hay dos posibilidades o formas de funcionamiento: A) la recirculación, o lo que es lo mismo, la limpieza de los humos y el aire sucio a través de filtros y la expulsión, de nuevo a la cocina, o B) la extracción de humos al exterior. Para esta última, obviamente, no haría falta que la máquina procediera a esa limpieza del aire.

En cualquier caso y se opte por el mecanismo que se opte, lo que es fundamental es que la potencia de extracción sea la suficiente, y para calcularla se puede acceder a través del mismo enlace que veíamos antes. Lo mejor, no obstante, es contactar con un profesional de la decoración de cocinas o con un instalador de campanas, ya que además valorarán el sistema de tuberías de extracción y la hipotética necesidad de hacer, o no, obras para facilitar la colocación del aparato.

 

 

 

 

 

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