Soluciones para una casa domótica

Pasamos la mayor parte del tiempo de nuestras vidas entre las paredes de casa. Entonces, ¿no tiene sentido que nuestro hogar sea un lugar cómodo y amigable? Pensamos que así debería de ser. Y lo mejor es que gracias a la domótica no es complicado que ello suceda. Hogartec nos recuerda muy bien que una casa inteligente “gasta menos, es más segura frente a intrusiones y, además, es mucho más cómoda”. Y hay otra cosa todavía mejor: se puede conseguir sin grandes inversiones de dinero.

Persianas y cortinas con domotica

Una casa inteligente se puede gestionar desde cero en la fase de obras, planificada dentro de una reforma de la vivienda o simplemente sin obras. Con la domótica inalámbrica nada escapa a nuestro control, y encima te ahorras tener que tirar metros y metros de cable.

Los primeros pasos de un hogar conectado suelen ser siempre los mismos: una alarma con straeming, controles de iluminación, de presencia o bien instalamos unos sensores para gestionar de forma remota toda la climatización. Es cierto que gracias a los sensores podemos estar muy lejos de casa y conocer en tiempo real averías, escapes de gas, la temperatura que hay en una habituación o si alguien que no esperábamos ha rondado nuestra puerta. Pero tampoco lo olvidemos: las ‘smart home’ son mucho más que ‘cuatro’ controles.

La domotización de un hogar puede comenzar de muchas formas, pero hay dos buenos aliados que nos pueden ayudar con los primeros pasos: Arduino y Raspberry Pi, dos elementos que no exigen altísimos niveles de conocimientos técnicos para utilizarlos. Eso sí, tampoco nos engañemos: necesitarás un poco de paciencia para manejarlos con soltura. La inversión, en principio, tampoco debería ser un problema: ambas cosas las puedes conseguir por cifras cercanas a los 50€. Lo bueno de Arduino es que es un sistema abierto, perfecto cuando no queremos poner límites a nuestra casa inteligente. Gracias a ambos se pueden crear tantas interacciones con nuestra casa como necesitemos.

Control de persianas

Dentro de todas las posibilidades que ofrece la automatización de procesos hay uno muy interesante: la gestión de las persianas. Decimos que es muy interesante porque las podemos hacer funcionar con la posición del sol o con las horas del día en las que sabemos que hay más o menos luz. Creando las órdenes adecuadas, podemos hacer que las persianas se levanten cuando en la habitación se baje de una temperatura adecuada, o que lo hagan cada día a la hora que abrimos los ojos. Pocos despertares más naturales que esos se pueden vivir en la ciudad.

¿Quieres mantener a salvo tu privacidad por la noche? ¡Dile a tu casa que baje las persianas cuando anochece!

Actualmente se pueden domotizar toda clase persianas, toldos o cortinas. Solo tenemos que buscar al profesional adecuado que lo haga. A pesar de que no son necesarias muchas obras, sí que es cierto que la automatización de persianas requiere, al menos, que tengan motor. Si lo tenemos, la empresa encargada del asunto cambiará los botones de subir o bajar por los controles domóticos.

Importante: todo se puede memorizar y gestionar mediante ordenes predeterminadas o con el móvil, pero es posible que con las persianas o las cortinas nos surjan necesidades improvisadas. Por esta razón nunca despreciéis los botones físicos para adaptar la subida y bajada a las condiciones climáticas especiales de cada día.

Ahorrar con los electrodomésticos

Los electrodomésticos son los responsables del mayor gasto energético dentro del hogar. Sabiéndolo, no es de extrañar que la tecnología se encargara de solucionar este problema. La eficiencia energética es una de las grandes metas de la tecnología,  y se puede palpar a la perfección en los llamados electrodomésticos inteligentes que, por lo general, son más silenciosos, ecológicos y efectivos que los tradicionales.

Hay dos maneras de tener electrodomésticos inteligentes:

  • Se pueden conectar a la centralita domótica, aunque es bastante incómodo llevar un cable a cada electrodoméstico.
  • Lo mejor es comprar electrodomésticos inteligentes de fábrica, que se conectan entre sí por WLan.

Estos electrodomésticos son, casi siempre, mucho más eficientes (con programas ecológicos y bajo consumo de agua y luz) y silenciosos. Es decir, en su ADN ya viene incorporada la misión de ahorrar recursos al mundo. No solo eso, también tienen otra ventaja considerable: su programación y manejo es mucho más sencillo que los electrodomésticos de toda la vida. Incorporan controles táctiles y pantallas digitales que guían al usuario por los procesos de funcionamiento. Se conectan con los servicios técnicos para resolver averías sencillas sin necesidad de que un trabajador se desplace. Y sobre todo nos permiten dedicar más tiempo a lo que queremos, al ocio. ¿No es cómodo poder decirle a tu lavadora que se ponga sola a las cuatro de la tarde?

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