Planchas de pelo: materiales y otras características

Como este Blog trata de diseño, me parece bastante buena idea el hablar de aquellas cosas que “nos” pueden diseñar a nosotras. Una de ellas sería la plancha de pelo. Un aparato que, además de que nos pueda servir para estar guapas, en el momento en que lo usamos está muuuuy cerca de nosotras. Tanto que, entre otras cosas, uno de los aspectos que debemos tener más presente es que la plancha sea segura. Veamos algunas cosas más que debemos tener en cuenta a la hora de decantarnos por uno u otro modelo.

 

Muy importante: los materiales

Vamos a dar primero un repaso muy somero a algo de lo que quizá pensemos que sabemos más de lo que realmente sabemos: cuál es el funcionamiento de una plancha de pelo. En primer lugar, lo que ya todos sabemos, que es que nuestro tipo de pelo depende mucho de la herencia genética que hayamos recibido. Esa herencia (que se reproduce en los llamados enlaces disulfuro) es nuestra enemiga. Es lo que se debe romper. O si lo queréis, modificar. Y son más moldeables a medida que vuelven al frío después de haber pasado por una sesión de calor intenso. Pero claro, aquí volvemos al tema de la seguridad. ¿A qué llamamos calor intenso? Porque si nos pasamos o no lo aplicamos tal y como se debe hacer, ya os podéis imaginar que las consecuencias pueden ser un tanto nocivas.

La anchura de la plancha es determinante para obtener un tipo u otro de rizo, ondulado o pelo liso

Empecemos por algo tan importante como los materiales en los que debe estar hecho el aparato. Ya hemos visto que en otros electrodomésticos los materiales son imprescindibles para que la máquina sea duradera, más fácil a la hora de limpiar, etc. Aquí, a todo ello se le suma la protección del cabello. Para ese cometido, y aunque no hay un consenso global, si que la mayoría de entendidos están de acuerdo en que la cerámica es el mejor. Los motivos son que es un material que conduce bien el calor a la par de que presenta un alto grado de resistencia. Pero, sobre todo, lo mejor de la cerámica es que ejerce poca fricción sobre lo que toca. Para evitar que el pelo se alborote, tiene además una propiedad que la hace una buena transmisora de los iones negativos.

Esta propiedad de la cerámica se incrementa en buena medida cuando está en combinación con un mineral llamado turmalina, que suma una importante carga de cargas iones negativos al proceso. Pero además de la turmalina existen planchas que “generan”, de manera artificial, los iones hacen que el cabello sea más fácil de domar.

En competición con la cerámica por subir al pódium de los buenos materiales estaría el titanio. Que es mucho más resistente que aquella (lo que no parece, en principio, ninguna sorpresa).

Por último, un pequeño aviso sobre algo que no está científicamente demostrado, pero a lo que se le da una publicidad que raya en el engaño: el calor infrarrojo. De momento no se ha asegurado que sea perjudicial, pero tampoco que sea beneficioso como se suele vender. Así que al menos que aquí conste nuestra prevención.

Accesorios: un factor a tener en cuenta

También muy importante: el tamaño

Todo lo demás es de suma importancia para que podamos dar un buen manejo a la plancha, y hoy nos centraremos en la anchura de la misma. Ello depende mucho del tipo de cabello de la usuaria.

Por ejemplo, si se tiene el pelo corto o no muy espeso, lo mejor son las planchas estrechas. Pero es que además la anchura resulta más uniforme a la hora de dar acabados. En otras palabras, que con una plancha estrecha se pueden lograr resultados mucho más diversos sobre todo si se pretende rizar. Pero si el rizo que se pretende obtener es directamente un ondulado, lo más adecuado es que la anchura sea considerable (lo que también se recomienda para melenas largas)

Por otra parte y a mitad de camino, si la idea es más bien alisar, la mejor aliada sería una plancha de anchura intermedia.

Hay otras características a tener en cuenta que están mucho menos relacionadas con el pelo y más con lo pragmático a la hora de almacenar y manejar, pero sobre todo y por encima de cualquier consideración está la seguridad. Así que tengámoslo muy presente: apagado automático. Pero hay muuucho más. ¡Seguiremos informando!

 

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