Placas de inducción que llaman la atención

Y… ¡llegó el fin de año! Parecía que era ayer cuando empezaba el 2017 y ya lo estamos despidiendo. Pues mejor, seguro que el 2018 nos trae cosas buenas.

Y como ya en el post pasado hicimos un pequeño repaso por algunos de los truquillos que podéis utilizar para decorar vuestras cocinas en Navidad, hoy vamos a salirnos totalmente por la tangente. Así que vamos a terminar este año con una cosa muy absurda y muy loca, pero que quizá a alguno os interese. Y si no es así, pues por lo menos espero que al final de este post hayáis descubierto algo nuevo, algo que no conocierais.

Que es lo que, de hecho, me ha pasado a mí. Vamos allá. 

Cata ISB 704 BK (de la web del fabricante)

Diseños espectaculares

Las ventajas de las placas sobre las vitrocerámicas son de todos conocidas (cada vez más, aun que también es cierto que todavía queda algún rezagado) y aquí las hemos mencionado un millón de veces. Sin ir más lejos. Velocidad, seguridad, ahorro y un montón de control. Estas serían las más importantes y significativas.

Pero también es cierto que la mayoría de los modelos son muy parecidos. El color suele alternar entre el negro y el gris (aunque estos últimos están en franca minoría), las zonas de cocción suelen estar entre una y cinco, aunque lo más normal es verlas de cuatro y, sobre todo en los últimos tiempos, tres (que es una cantidad de zonas mucho más práctica si tenemos en cuenta la que realmente se suelen emplear, ¿no os parece?)

Y, bueno, sin novedad en el frente de la geometría: un rectángulo y a otra cosa, mariposa. No, la verdad es que no hay una gran variedad.

Menos en algunos casos. Veamos a continuación algunos de esos contados modelos.

Cata ISB 704 BK. Su forma, su color e incluso su número de zonas de cocción (4), están dentro de lo que todos conocemos. Y entonces, ¿dónde está lo raro? Pues en la superficie de esas mismas zonas, que imita las veces de un área rallada. Pero no hace un mal efecto sino que queda muy especial. Es, como si dijéramos… un veteado de líneas rectas.

Además, y esto es lo más importante, tiene buenas funciones, como por ejemplo el sistema Booster con control de nueve niveles, temporizador y sistema de bloqueo de los mandos. Para más seguridad, cuenta con desconexión automática y, muy útil para cuando estamos en harina, programación de tiempo de cocción en cada zona.

Zanussi ZEM6732FBA (de la web del fabricante)

Otro modelo que sin ser estrafalario si que resulta especial, es el Zanussi ZEM6732FBA. Tiene una función que se ve en muy pocos modelos, la EasyFlex, Lo que hace esta inteligente función es unir dos zonas de cocción como si fuera un puente, para crear el resultado de una sola. Es decir, una placa muy interesante para quien tiene muchos invitados a menudo o, sin más, para las casas en las que viven un montón de personas. En otras palabras, es un buen modelo para cocinar en recipientes grandes.

Y, a lo que vamos, aunque en la parte estética sólo ha habido que alargar la serigrafía haciendo esa función de puente, el resultado es el de una zona alargada y muy amplia.

Definitivamente la placa de Küppersbusch sí que resulta muy curiosa. Además es que es bonita, lo que pasas es que es un tipo de placa a la que no estamos para nada acostumbrados. Se trata de una especie de panal en el que las zonas de cocción se van añadiendo como por módulos, de modo que se pueden colocar cuantos se deseen, como si sólo se quieren poner dos. Entra, además, de lleno en una tendencia que poco a poco se está haciendo un hueco en las casas en general… pero muy en particular en nuestras cocinas: la decoración a base de hexágonos.

Küppersbusch (de la web del fabricante)

Y me despido a lo chino, con un modelo del fabricante Shaoxing. El modelo Supor es de panel de cerámica negro, y hasta ahí más o menos nada que no conociéramos. Pero los mandos… ¡madre mía los mandos! Parece que tienes entre manos un videojuego. A decir verdad cuesta un poco entenderlo porque hay un enorme despliegue de funciones en el display, que casi llega a ser más grande que la propia zona de cocción, que es una sola (y que, no sé si os interesaba o no, pero ya voy avisando de que tiene las letras… en chino, como corresponde). El aspecto es un poco enrevesado, pero salvo por lo del idioma parece muy cómodo. Y de hecho es tan pequeño que es portátil. ¡Más chino imposible!

Y en fin, si sois un poco marcianos o le queréis dar un toque diferente a vuestra cocina, pues ahí quedan algunas sugerencias… diferentes. Y ahora ya, sed buenos, que acabéis muy bien el 2017… ¡Y que el año que entra os dé todo lo que queráis!

Modelo Supor, de Shaoxing (de la web del fabricante)

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