Marcas que destacan en diseño

 Ahora mismo, y por fortuna, las marcas que tienen diseños bonitos en el mercado son casi todas, por no decir que todas. Es más, me atrevería a decir que para que un fabricante de electrodomésticos no preste atención al diseño de sus productos, directamente: la marca tiene que ser muy mala. Y, por lo general, lo que no falla es que es muy barata.

Es una pena, pero qué se le va a hacer, el diseño también hay que pagarlo. Que de algo tienen que vivir los pobres restauradores, ¿no?

 

Una cocina elegante

¿Pero qué es una cocina elegante? Pues puede ser muchas cosas y ninguna. Depende del gusto de cada cual. Y es que se puede preferir el estilo rústico, el clásico, el minimalista o el funcional, por mencionar sólo unos pocos. Y aunque por lo general nos solemos encontrar con que cada marca tiene una especie de “discurso estético homogéneo” también es cierto que, cada vez con más frecuencia, nos encontramos pequeños “anexos” a esas líneas oficiales del fabricante en los que se plantea otro tipo de productos al comprador. Productos que poco o nada tienen que ver con el grueso del catálogo. Y por cierto, que ese “discurso alternativo” suele estar en la mayoría de las ocasiones basado en la estética vintage.

 

Todo a juego para un estilo único

Una de las marcas que tienen una línea muy marcada y que suele ser muy, ejem, lineal, es Bosch. Es decir, estética + calidad alemanas, lo que nos da una pista de lo que nos podemos encontrar al final de esta operación: diseños cuidados y funcionales con prestaciones que dan muy buenos resultados. También, del mismo grupo, BSH, una de las joyas de la corona sería Siemens. Sus fantásticos diseños son, en realidad, no tan fantásticos. Es decir, que no tienen fantasía sino más bien sobriedad y líneas funcionales. Que son un poco el discurso estético que a su vez tiene Gaggenau, marca que también pertenece al mismo grupo y que se situaría, por así decirlo, en otro nivel. Si las anteriores no son baratas, Gaggenau es directamente cara. Por ello, de esas tres que se mencionan el equilibrio más claro entre productos francamente bonitos, calidad y por lo tanto buenos resultados y además un precio que no resulta imposible alcanzar de cara a un bolsillo medio sería Bosch (aunque ojo, ya digo que barata tampoco es).

La uniformidad es, en sí, bella

Y luego ya están las casas muy especiales que destacan, volvemos a lo mismo, sobre todo por el diseño. De todas ellas, la que más veces se ha mencionado aquí es Smeg, que en este caso es de nacionalidad italiana y que tiene como punta de lanza una impresionante colección de catálogos, de entre los que destacan los aparatos de estética retro. Habiendo, incluso dentro de lo retro, varios tipos de “etapas” estéticas en función del período histórico. Esta marca, una de mis preferidas, no es barata tampoco, pero sí que tiene funciones de más que demostrada calidad. Pese a lo cual, eso es cierto, no se pueden pedir peras al olmo. Y con esto quiero decir que un electrodoméstico con los lados redondeados y cierto tipo de condicionamientos… “geométricos”, no podrá tener la misma capacidad aunque sólo sea por el mismo volumen de la máquina de la que estamos hablando. Al fin y al cabo los bordes redondeados, que tan agradables resultan a la vista, no dejan de ser una forma de restar espacio a una cavidad.

No obstante y como ya comentábamos, cada vez son menos frecuentes las marcas que no miman los detalles en el diseño de sus productos y nos podemos encontrar con electrodomésticos de lo más bonito en fabricantes cuyo target sería la clase más media, del tipo de Teka, Zanussi, Fagor o Balay (este último, por cierto, también del grupo BSH).

Todo el mundo quiere tener en casa una cocina moderna, original, bonita y funcional. Y a veces no se trata tanto de que los muebles y electrodomésticos sean bonitos, que por supuesto es un factor primordial, sino de que tengan un diseño homogéneo. Hay, por ello, aparatos que resultan difíciles de encajar en un ámbito que no sea el estrictamente referido a su catálogo. Ya sea porque tienen un color o una tonalidad característica de ese catálogo, o porque tienen unas formas muy específicas. Pero es que incluso en los casos más “asépticos” puede no ser fácil ensamblar dos aparatos si no pertenecen a la misma casa fabricante. Y no tanto por los colores (blanco o acero inoxidable no parecen muy difíciles de combinar) ni por las líneas propiamente dichas (que suelen ser rectas y por lo tanto bastante similares) sino por los acabados y los pequeños detalles como tiradores o cuadro de mandos. No es ninguna tontería. Puede parecer poco importante de cara a adornar una cocina. Aunque luego… es lo que marca la diferencia y lo que determina si una cocina está a juego… o más bien todo lo contrario.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies