Leds que iluminan tus recetas

Si me lo permite la Wikipedia y todos vosotros, copio las dos primeras líneas de la entrada “Led”, para que entendamos de dónde viene esa palabra y qué significa… otra cosa es que lo que quiere decir lo entendamos bien.

“Un led​ (del acrónimo inglés LED, light-emitting diode: ‘diodo emisor de luz’; el plural aceptado por la RAE es ledes​) es un componente optoelectrónico activo y, más concretamente, un diodo que emite luz”. 

Luces leds. En primer lugar focalizan bien, por lo que son muy prácticas

La importancia de la iluminación

Hecha esta pequeña y muy técnica introducción, veamos en qué afectan las luces led a la parte que nos toca, que no es poco. Y que en determinados espacios complejos, ya por la forma o por el volumen que ocupan, puede ser absolutamente vital.

En primer lugar, estas luces son de lo más prácticas a la hora de concentrar la iluminación en zonas específicas, de dirigirla hacia puntos concretos para que queden mejor alumbrados. Y esto resulta mucho más eficaz a la hora de ponernos con ciertas actividades. Por supuesto en la cocina se dan algunas de estas actividades, como todas las que tienen que ver con objetos afilados o punzantes, o aquellas en las que se trabaja con altas temperaturas. También es cierto que hasta ahora se ha cocinado sin luces leds y no podemos decir que las cocinas fueran una masacre permanente, pero lo que no se puede negar es que ahora las labores que se realizan allí se pueden hacer de una manera más cómoda y segura.

Con ellas se puede crear gran perspectiva

Otra de las grandes virtudes de este tipo de iluminación, y esta aun afecta más a los aspectos relacionados con el diseño de interiores, es que es este soporte ofrece una flexibilidad mucho mayor que la que puedan tener las bombillas “de toda la vida” y también las fluorescentes. (aunque estas últimas no son ningunas recién llegadas, por lo que ya empiezan a parecer también de toda la vida).  Por otra parte, aunque esa iluminación incida directamente sobre un punto de calor concreto en el que estemos trabajando, por ejemplo la vitro, no dará más calor, al contrario de lo que sí hacen otro tipo de bombillas.

Volvemos a la flexibilidad ¿En qué se traduce ese concepto? Pues en que los puntos de luz pueden tener formas mucho más originales tanto por la forma como por el tamaño, pudiendo ser tan enrevesados o minúsculos como se desee.

 

Una cocina luminosa

Con las luces leds, por lo tanto, se multiplican las opciones. Así que voy a intentar “iluminaros” con algunas de las posibilidades que nos ofrecen.

Molduras y elementos arquitectónicos. A veces determinados elementos arquitectónicos, sustentantes, o simplemente decorativos como las molduras, son muy bonitos y está bien que se aprovechen para ser utilizados como parte activa del ornamento de la cocina. La dificultad para

¡Se pueden hacer cosas muy marcianas con estas luces!

resaltarlos y darles el protagonismo que merecen, dependiendo de la forma de estos elementos o de la situación en la cocina, podemos encontrarla en no saber iluminarlos correctamente. Para eso las leds son tremendamente eficaces, ya que tienen cabida en lugares de difícil acceso y pueden focalizar su iluminación con mucha intensidad a lugares que de otro modo quedarían en un injusto segundo plano.

Para las zonas en las que no es fácil cambiar una bombilla, como detrás (a poca distancia) de una columna o en techos especialmente altos y, en general, cualquier punto de difícil acceso, las llamadas downlight led son la mejor opción porque son casi inmortales. Supongamos que no apagáramos la luz nunca. Pues bien, ¡podrían tener una vida de hasta cinco años!

Otra de las funciones, o forma de presentaciones, más empleadas de este tipo de iluminación, es la de carril. Desde luego quedan muy elegantes y, además, dan una cierta sensación de perspectiva, lo que genera un efecto óptico de ampliación de los espacios.

Y por supuesto en todos los colores que se nos ocurran

Este tipo de luz también se puede emplear para lograr efectos de ambiente, como cuando se introduce en cajones o armarios. Cuando éstos tienen puertas de cristal o de algún tipo de material translúcido el efecto, además de generar una gran amplitud, es muy elegante. Si digo mi opinión, lo de iluminar el interior de los cajones sí que lo encuentro un pelín esnob. Ni es necesario, ni crea amplitud, ni me parece que resulte especialmente estético. Pero bueno, para gustos los colores.

Y así acabamos con el post de hoy: con los colores. Porque además de la eficacia, la amplitud, el poco calor y la decoración, a todo ello se une que la iluminación led es la más colorista que existe, no tiene rival al respecto. Son demasiadas razones como para no alumbrarnos con estas bombillas, ¿no os parece?

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