Las campanas que más visten tu cocina

Las campanas de extracción de humos son cada vez más como los colores. Al final, va a ser tan fácil hablar de ellas como verdaderas herramientas decorativas como lo es de los colores. Terminarán por ser un motivo decorativo en sí… si es que ya no lo son.

Sólo que, además, son un electrodoméstico, por lo que suponen un componente también funcional. ¡Menudo cambio ha supuesto el concepto de campana extractora! Desde que tan sólo era un agujero en el tejado de la choza para que saliera el humo hasta el momento actual… ¡lo que ha llovido! 

P842 de Pando (foto de la web del fabricante)

Diseños que enamoran

Existe un tipo de campanas a las que en España todavía no estamos acostumbrados y que se distinguen, entre otras cosas, por su no diseño. Es decir, porque, tal y como hemos visto en otras que se “confunden” con el mismo techo o con los armaritos de la cocina, en este caso se “camuflan” en la misma encimera.

Bio Island, de Elica (foto de la web del fabricante)

Y es desde la misma encimera desde donde se produce la absorción de humos y gases. Estas campanas estarían, pues, integradas bajo el mismo mueble. Las hay de dos tipos, principalmente, como son las que se extraen al modo “telescópico” y las que tienen forma de hornillo y que están fijas a la misma altura de la encimera. En el primer caso habría un desvío lateral de los humos mientras en el segundo se produce el curioso efecto del humo que desciende a un nivel inferior.

En todo caso es cierto que, con el poco espacio que ocupan no destacan precisamente por su diseño.

Así que demos su espacio a las campanas que sí destacan por su diseño. A las campanas que enamoran, como por ejemplo las de la casa Elica, que es una de las más seductoras de este sector en el mercado.

Me parece particularmente atractivo un diseño de este fabricante, el del modelo Bio Island, que va a la contra de los planteamientos que más se suele ver. Mientras por lo general vemos líneas muy modernas y funcionales o, en algunos modelos, diseños fantasiosos pero que siempre guardan una cierta relación con la modernidad, el Bio Island parece querer recordarnos que aunque nuestra casa esté en una ciudad vivimos en mitad de la naturaleza.

El concepto con el que trabaja este modelo no es en realidad especialmente complejo. Parece simple: añade al conjunto un material tan hermoso como la madera. Y el veteado natural de la misma, en combinación con el blanco que rige en el resto del modelo es lo que conforma una estética que combina lo moderno y lo clásico, lo tecnológico y lo natural. Eso sí, estaría pensado para cocinas grandes, ya que se trata de un modelo diseñado para ser instalado sobre isla.

De la misma casa, pero con un concepto totalmente distinto, es el modelo Majestic Sense. Así como el anterior estaba diseñado para situarse sobre

Majestic Sense, de Elica (foto de la web del fabricante)

isla, esta es una campana vertical, y en vez de la madera que caracterizaba su fabricación, el Majestic Sense está hecho a base de un acero que se caracteriza por su brillo, así como por el cristal, en el que está inserto su mando táctil. Dispone además de un sistema que previene la posible formación de gotas por condensación sobre el cristal. La línea de este modelo está en las antípodas de la vista, ya que se distingue por la sofisticación y el aspecto enormemente tecnológico.

De otro de los grandes fabricantes de este tipo de aparatos, Pando, existe una vertiente “artística” y otro más bien funcional. Por eso mismo no sé muy bien dónde habría que englobar el modelo P-842. Aunque yo diría que pertenece a una versión posmoderna de un estilo pragmático. Porque en parte es como tantas otras. Tanto el tubo de aspiración como la campana propiamente dicha no difieren gran cosa de modelos que ya se conocen.

Sólo que aquí el tubo superior, y aquí está la diferencia, no se encuentra en el centro del plano, sino a uno de los dos lados (a elección del consumidor, pues lo puede encargar ya a derecha o a izquierda). De este modo se crea una asimetría muy particular y que rompe con la imagen de “estabilidad” gravitatoria de estos aparatos.

Pero ojo, que la inestabilidad no existe. Porque está pensado como campana decorativa de pared. Es decir, que iría anclado a ella.

¿No es para llamar la atención? Pues sí, sin duda. Pero no olvidemos que nada de esto tiene sentido si las funciones no suponen que la calidad esté fuera de toda cuestión.

 

 

 

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