¿Qué es la domótica? ¿Dónde nació?

MIT y el Internet de las cosas

El mundo avanza tan rápido que lo que hace unos años nos parecía la bomba hoy se ha quedado obsoleto. Un ejemplo de ello es la domótica, una revolución que cuando nació estaba al alcance de muy pocos y que hoy parece haber quedado superada. La evolución de la domótica ha dado paso al llamado Internet de las Cosas, un término acuñado en el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) de Estados Unidos y que lleva camino de cambiar el mundo.

En este blog, intentaremos acercarnos a este apasionante tema. Tan apasionante como extenso. No tiene límites, porque es una tecnología que puede aplicarse a cualquier objeto del planeta y a cualquier ámbito de nuestra vida.

El Internet de las cosas puede ser de gran utilidad para el día a día de la educación, la sanidad, la agricultura, el hogar, el ahorro energético, el medio ambiente, el consumo, el comercio, el turismo…. Y ponemos puntos suspensivos, porque podríamos llenar estas líneas con muchos más. Seguro que a ti también se te han ocurrido unos cuántos. ¡Y es que su aplicación puede llegar a ser infinita!

qué es domótica

Pero antes de adentrarnos en el presente y futuro del Internet de las Cosas, vamos a detenernos en su origen. No está de más conocer la historia para comprender el presente y vaticinar el futuro, ¿no crees? Empezamos por una pregunta sencilla que da título a este post.

¿Qué es la domótica? ¿Dónde nació?

No hemos podido resistirnos a echar un vistazo rápido al diccionario de la Real Academia Española, para comprobar el significado exacto. “Conjunto de sistemas que automatizan las diferentes instalaciones de una vivienda”. Ésta es la definición sobre papel, pero en la práctica en qué se traduce. La respuesta es una vivienda inteligente, un hogar que conoce las necesidades de sus inquilinos e intenta darle una respuesta. El sistema recoge información a través de unos sensores y, en función de ella, ejecuta una serie de órdenes.

Y como no hay nada mejor que los ejemplos para entender algo, ponemos algunos de las primeras manifestaciones de la domótica, como encender la calefacción de la vivienda de la montaña con una simple llamada telefónica. Este simple gesto hizo que ya no tuvieras que llamar a tu conserje para que se pasara por tu casa, entrara en ella y encendiera la calefacción. Tú mismo podías hacerlo, aunque estuvieras a kilómetros de distancia.

O los sistemas de alarma, capaces de detectar a intrusos cuando sus propietarios no están dentro, sin olvidarnos del encendido y apagado de las luces de la casa sin necesidad de pulsar el interruptor. Los primeros avances de la domótica se centraron en el hogar y no es una cuestión baladí, ya que por algo el término domótica acuñado en los años 70 proviene de la palabra latina “domus”, que significa casa en latin, y tica en griego, que se traduce como “funciona por sí sola”. Otras ventajas son:

  • Seguridad: sistemas de alarmas y cámaras de videovigilancia; aviso de incidencias dentro del hogar, como escapes de agua.
  • Comodidad: especialmente útil para personas con algún tipo de discapacidad, ya que estos sistemas pueden facilitarle tareas que resultan más complicadas para ellos.
  • Consumo eficiente: apagado automático de las luces, cuando salimos de una habitación; encendido y apagado de la calefacción aunque estemos a kilómetros de distancia; subida y bajada de las persianas en función de la luz que entra al interior de la casa; gestión de agua y temperatura…

Sobre este último punto, existe un estudio realizado por el Instituto de la Diversificación y el Ahorro Energético (IDAE) del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio sobre cómo ahorrar energía instalando domótica en su vivienda. (Si quieres conocer en detalle esta investigación puedes descargártela en PDF sin problema). Se realizó en colaboración con la Asociación Española de Domótica. Fue elaborado en 2008 y se habla de cuestiones tan interesantes como “la importancia de monitorizar el consumo en el hogar”; “en qué tipos de vivienda se puede instalar un sistema domótico” y ponen hasta un caso práctico de ahorro energético en una vivienda con domótica.

qué es la domótica

MIT y el Internet de las cosas

Pero si hay algo que va a revolucionar el mundo es el llamado Internet de las cosas, un término que nació en el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT). No es difícil imaginar que así será, si pensamos en la posibilidad de que los objetos que tenemos a nuestro alrededor estén conectados entre sí. Las empresas electrónicas y tecnológicas son conscientes de ello y llevan años trabajando en desarrollar nuevos prototipos, para que cuando llegue el momento no se queden atrás.

Los fabricantes de electrodomésticos son un ejemplo. Ya existen en el mercado lavadoras inteligentes que dosifican el detergente en función de la suciedad y la cantidad de la ropa o frigoríficos inteligentes que te avisan cuando se está quedando en las mínimas. ¡Cuántas veces nos hemos preguntado en el supermercado si nos queda mantequilla o yogures! Cada vez está más cerca el día en el que podamos ver desde nuestro móvil el interior de nuestro frigorífico. O aún mejor: ¿Te imaginas hacer la compra desde una pantalla de la nevera con Internet?

Los fabricantes de electrodomésticos son un ejemplo del Internet de las Cosas con lavadoras y frigoríficos inteligentes que se pueden controlar desde una app del móvil

Y quien habla del hogar, habla también de coches, agricultura, de turismo, de tráfico, de ropa… Pensar en la posibilidad de que millones de objetos estén conectados entre sí, enviando y recibiendo información, da un poco de vértigo, pero abre un mundo lleno de posibilidades.

¿Qué es el sistema RFID (Radio Frequency Identification)? 

Y hablando de la domótica y el Internet de las cosas no podemos obviar un sistema que lo hará posible. Hablamos de la ‘Radio Frecuency Indetification’ en inglés, conocido también por sus siglas en siglas RFID. Es un sistema que permite identificar y transmitir datos por radiofrecuencia y que se puede insertar en los objetos. Consiste en instalar en cualquier objeto un chip pequeño en forma de pegatina que esté conectado a Internet y que pueda transmitir toda la información que recoja.

¿Qué diferencia hay entre la radiofrecuencia y los infrarrojos? Diremos que una muy ventajosa. Y es que con la radiofrecuencia se pueden transmitir datos, sin necesidad de que los dos objetos estén cerca, uno frente al otro.

Y con este post, queda inaugurado este blog. ¿Te interesa el Internet de las cosas? Suscríbete a nuestro blog y recibirás las entradas más novedosas.

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