Ideas de diseño de cocinas

En la decoración, y aquí por supuesto hablamos también de la cocina, hay tanta moda como en la ropa. Todo tiene sus tendencias y en un espacio de la casa tan dado al diseño eso se tenía que notar.  No soy muy partidaria de seguir al pie de la letra todas las consignas del “establishment” de la decoración de turno, en algunos casos porque no puedo por la disposición de mi cocina, en otros porque no me puedo gastar tanto dinero como necesitaría para hacer según qué cambios y, en otros, pues directamente porque lo que la tendencia aconseje no me interesa ni lo más mínimo.

 

Cómo decorar tu cocina

Pero tampoco es cuestión de estar a la defensiva, porque lo cierto es que siempre hay alguna idea chula a la que se le puede sacar partido o que, en todo caso, podemos adaptar a nuestras posibilidades. Veamos algunas que, espero, os puedan servir de ayuda (¡y si os inspiran pues me doy por más que satisfecha!)

Un sofá en la cocina o en el espacio de transición entre la cocina y el salón

Si antes he dicho que había ideas que no podía tener en mi cocina porque o bien mi cocina no daba para ello o porque me iba a costar demasiado dinero, me voy a contradecir bastante, ¡pero con una cosa que me encanta! Y que, eso sí, vale para las cocinas enormes o para aquellas que estén “dadas” al salón o, quizá, para las casas de campo cuya cocina da al porche a modo de gran ventanal y se puede. Hablo de un sofá. Sí, sí, habéis leído bien. Poner un sofá en la cocina se lleva ahora… aunque me temo que no entre la gente pobre.

En el fondo tiene su lógica si pensamos en lo mucho que tienden a la integración, últimamente, la cocina y el salón. Y eso está bien: la cocina se está convirtiendo en una sala de estar más de la casa, no sólo en el sitio donde se cocina. Ahora bien, los especialistas  recomiendan dos cosas, por si os animáis, la primera es que por si las moscas… mejor que la tela sea oscura. Y segundo, por si las mismas moscas, que sea un tejido resistente, como por ejemplo el cuero. ¡En una cocina hay demasiados peligros acechando a tu sofá blanco!

Otro puntazo de los últimos tiempos en la cocina es el material del que se hacen algunos fregaderos: cerámica. Con un tratamiento de endurecimiento, claro, si no, de nuevo nos la estaríamos jugando con esa olla a presión medio llena que se nos cae en la pila. Si es metálica no importa, pero… ¿de cerámica? En todo caso el efecto visual es  muy bonito.

Las mesas redondas crean sensación de intimidad

Como también es muy bonito, y pienso que esto sí es más factible de llevar a la práctica, el estilo francés. Puedes hacer que un rincón de tu cocina parezca un bistró parisino en miniatura, para lo que basta con poner una mesita redonda (que la verdad, somos un poco pesados con la mesa en las cocinas sieeeempre cuadrada) y un par de sillas que, si pueden ser Luis XIV o Luis XV (o algún Luis, tú ya me entiendes), quedarán la mar de chulas. Esa será la parte complicada, porque ese tipo de mobiliario para cocinas es difícil de conseguir. Pero con unas sillas de pinza el resultado puede ser igualmente chic, sólo que, en vez de darnos un aire real, pues nos lo damos bohemio.

 

Colores que están de moda

Está muy de moda el verde en la mayoría de sus tonos, pero especialmente el verde aguamarina. Se trata de un color muy agradable, pero además muy clarito, lo que hace que en combinación con los electrodomésticos (que suelen tender a la claridad) y en especial con los terminados en acero inoxidable, resulte en una combinación muy placentera. Y no sólo eso, sino que además crea una sensación de mayor amplitud espacial.

Una cocina relajante, con una mezcla de aguamarina y turquesa

Y si lo que te apetece es subrayar esa sensación de verdor, puedes hacerla un poco más evidente utilizando el verde hierba de toda la vida. Eso sí, con el acero inoxidable ya no pega tanto. En este caso sería mejor alternarlo con superficies blancas. 

Últimamente se está poniendo en valor un color que en su momento ya tuvo bastantes seguidores, pero que con el paso del tiempo se había ido dejando. Hablo del color coral, un rojo menos agresivo que el rojo pasión pero que en todo caso es muy alegre y cálido, como buen rojo. Eso sí, como con los colores que no son claros, lo más prudente en este caso es no excederse. Demasiado color, del que sea pero especialmente si es oscuro, acaba cansando, además de que empequeñece los espacios de manera ostensible.

Rojo coral. Anima, pero no excita

Otro color que se fue pero vuelve es el azul marino. Que, además de estar de moda, reconozco que me encanta para todo, porque tiene un toque muy naïf. Pero eso sí, de nuevo nos topamos con la oscuridad, por lo que la gente que se pone este color en la cocina suele optar por rebajarlo hasta la mitad. Literalmente. Es decir, que el truco que muchos emplean es poner azul marino hasta la altura de la encimera, pero de la encimera para arriba… ¡dejen espacio al blanco!

 

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