Diseño en poco espacio

Es entretenido pararse a pensar “¿cómo haría yo aquí? Cuando se trata de decorar espacios pequeños. Es como un juego y, de hecho, es una de mis secciones preferidas de las revistas de decoración. Las típicas de: “Decora una casa de 24 m” o “Saca partido a tu baño de cáscara de nuez”. De hecho una de mis debilidades es Ikea. Ikea en general y en particular esos miniespacios que representan un piñón de casa. ¡Siempre me resultan de lo más acogedores!

Hay que aprovechar la luz natural

Electrodomésticos de… ¿colores?

Antes de pensar en electrodomésticos, ni en sus funcionalidades, ni siquiera en nuestras posibilidades económicas, lo primero en lo que tenemos que pensar sí o sí es en el espacio del que realmente disponemos. Porque en base a ello nuestro gran esfuerzo siguiente va a ser de organización. Cuantos más armarios, mejor. Y a donde no lleguemos por la altura, las estanterías siempre pueden servirnos para guardar las cosas que menos vayamos a usar o poner algunos complementos de decoración. Una alternativa a baldas y armarios son los raíles de los que colgar cosas, sólo que esta solución no permite almacenar, por lo que puede quedarse un poco escasa para nuestro propósito. Respecto al debate baldas-armarios, hay un poco de todo. Son muchos los que consideran que son mucho mejores las primeras para descargar de volumen a la cocina. Ahora bien, de cara a la imperiosa necesidad de tenerlo todo bien ordenado creo que los armarios son mejores. Porque además, no nos engañemos, ¿quién tiene todos los alimentos y cacharros de cocina tan perfectamente ordenados como para que estén visibles todo el tiempo? ¿Conocéis a alguien que sea tan maravilloso? Porque yo no.

Otro de los trucos más básicos para aprovechar lo mejor posible el espacio cuando este es pequeño es que cuantas más cosas se puedan ocultar, se oculten. Es decir, por ejemplo, una bandeja para cortar que se pueda sacar y meter bajo la encimera. Mesitas portátiles que puedan caber en según qué huecos, cestas de plástico (bien etiquetadas) para separar cubiertos o artículos, o bastidores.

Es de todos conocido que el color que más ayuda a la sensación óptica de la amplitud del espacio es el blanco. Y yo no me voy a poner en contra de todos los expertos en el tema, así que me sumo a lo dicho, que además es obvio. Afortunadamente, si de un color se puede decir que tiran

Las superficies brillantes dan sensación de amplitud

los fabricantes de electrodomésticos, es del blanco. Lo bueno de este color no es sólo el que refleje la luz, sino que crea una sensación de falta de límites entre las cosas. ¿Que qué significa eso? Pues que esa disipación distrae de las aristas, que de alguna manera son las que marcan el fin en el espacio de muebles y electrodomésticos.

Y en el caso, más que comprensible, de que quisiéramos dar algún pequeño toque de color para que no nos resultara una cocina demasiado homogénea (un eufemismo, por no decir… aburrida) debemos tener en cuenta que la oscuridad casa mal con el poco espacio, así que lo adecuado sería intentar mantener el tono de claridad, usando un beige o un crema claros. Como no son muchos los modelos de electrodomésticos de estas gamas de color, la mejor opción parece hacerse con algún mueble que sí las tengan. Y ya puestos, un matiz respecto a estos muebles-mueblecitos: si pueden ser lo más ligero posibles muchísimo mejor. Patas finas, tablas delgadas, etc. Si son demasiado gruesos darán a la cocina una sensación de pesadez que no ayuda en nada a aligerar el espacio para simular que es mayor de lo que en realidad es. Una máxima debemos tener muy presente siempre, y es que la ligereza es, con la luz, el orden y el color blanco, una aliada imprescindible.

 

Los mejores materiales         

Hay materiales que no pueden faltar en una cocina que se pretende que distraiga a los sentidos. El rey de todos ellos es, posiblemente, el vidrio.

Sobre todo, ¡armarios!

El vidrio aporta profundidad a la cocina. Además, tiene otra de las características que amplían visualmente el espacio en el que están: brilla. Y las superficies brillantes reflejan la luz.

Aunque sin duda el mejor material para crear una sensación de espacio no depende del todo de nosotros, si bien en parte podemos modificarlo: hablo de la luz. Y es que no hay nada como una buena luz natural para que parezca que una estancia es grande (y como hemos dicho, si puede quedar reflejada sobre una superficie brillante, pues mejor que mejor). Que la luz no es buena, pues ahí ya entra en juego la habilidad de cada cual para jugar con las lámparas, sus intensidades y su distribución. De todos modos me parece, como en otros casos, que en este punto contar con un interiorista profesional que esté especializado en luces nos hará ganar… algún que otro metro cúbico.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies