Decora tu cocina con una campana de diseño

Si este aparato fuera un cuento, sería El patito feo. Y si fuera un animal sería una mariposa (a la que, eso sí, antes no le quedó otra que ser oruga). Y es que, la verdad, pocos electrodomésticos han tenido semejante viraje en los ultimísimos años. De ser poco menos que tapado por lo feo que era a estar en el centro de la cocina. Eso último, obviamente, depende mucho del tipo de cocina, pero las hay (y no son pocas) que tienen a la campana extractora casi como una punta de lanza de la decoración del lugar. Y eso primero… ¡eso primero es innegable!

 

En fin, que por suerte este cuento está teniendo un final feliz. Vamos a indagar un poquito en las razones que nos permiten afirmarlo con tanta rotundidad.

 

Campanas que enamoran

Y tecnología que enamora. Bueno, vale, de acuerdo con que eso de la tecnología no se ve… pero sí que ayuda a que se vea. Por ejemplo, las campanas verticales de pared.

Campana inclinada… ¿sería posible si no fuera por la tecnología avanzada?

Prácticamente hasta hace dos días, las campanas extractoras de humos tenían por fuerza que estar en un plano paralelo al de la encimera y placa de cocción para poder absorber correctamente. Ahora, las campanas verticales de pared o las inclinadas, hacen algo que antes sencillamente ni se podía concebir, porque desde el punto en que se instalan era imposible que atrajeran todo el humo. Pues sí, ya se puede y el resultado es una familia de campanas que recuerdan un tanto a una tele de plasma y que en cualquier caso hacen las veces de un panel liso y laso, muy elegante y funcional. En el ambiente de una cocina de estética vanguardista combina a la perfección.

Pero las de toda la vida, las que están en el plano horizontal, también están conociendo unos diseños nuevos y muy llamativos. De entrada, ya su propio nombre lo indica: “campana decorativa de pared”. Y así como antes se hacía lo posible y lo imposible para que no se vieran, ahora los fabricantes sacan modelos que pertenecen a las mismas gamas o series para que combinen visualmente. Y generalmente esas combinaciones se dan a base de pequeños detalles como los biselados similares o aspectos más generales como el de los materiales de fabricación o el color.

¿Y en el caso de que, realmente, el usuario no quiere que se vea la campana? Pues bien, para eso están las integrables, dentro de las cuales estarían la “subfamilia” de las campanas telescópicas. También los fabricantes tienen en cuenta la combinación de esa parte que sí se ve aunque la campana esté metida bajo el armarito porque no se está usando, que suelen ser los frontales. Los hay, incluso, que las marcas los ponen a la venta como complemento, por lo que si en un momento dado se quisiera cambiar de color de frontal, no habría (si el modelo lo permite, claro) más que comprar el sustituto. Este último tipo de campanas, como sucede con las llamadas “campanas decorativas bajo mueble” son muchas veces no tanto una cuestión estética sino espacial: para cocinas pequeñas, ya lo dijimos alguna vez por aquí, no hay nada tan cómodo como lo plegable, lo telescópico, etc.

Aquí una campana de isla totalmente funcional, aunque las hay de todas las formas imaginables

De todas formas, son las campanas de isla las más dadas al aspecto puramente decorativo. Bien es cierto que nos encontramos diseños de lo más atractivo en casi todos los tipos, pero estas se llevan la palma. Y es que tienen la ventaja de que están hechas para ser rodeadas, por lo que los diseñadores pueden echar el resto en ellas. Las formas pueden ser desde el rectángulo más sobrio hasta la espiral más onírica, desde el blanco hasta el rosa… el catálogo es inmenso.

Una última mención para los que tengáis gustos clásicos. Los fabricantes no dan puntada sin hilo, y saben que en todas las cosas hay un cierto revival, así que también existe la campana vintage¡que imita a las pocas que sí se dejaban ver!

 

Ideales para los cinco sentidos

Vamos  a hacer un repaso rápido por los cinco sentidos de la mano de una campana extractora.

VISTA: ¿Qué más se añadir? Que la estética de estos aparatos no para de afinarse y que cada vez nos encontramos con catálogos más bonitos.

OÍDO: O mejor… no oído. Optemos siempre por un motor EcoSilence.

GUSTO: de acuerdo, las campanas no se comen, ¡pero sirven para acabar comiendo!

OLFATO: de eso va la película, y en este caso como con el oído. Cuanto menos, mejor.

TACTO: como el tacto está tan relacionado con los materiales, sin duda, el mejor es el acero inoxidable. Sobre todo a la hora de la higiene.

 

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