Cocinas que te enamoran al verlas

Cualquier cocina con un planteamiento simple y unos buenos acabados puede resultar más que suficiente si de lo que se trata es de lograr una buena impresión a nuestros ojos. Pero de lo que se trata, lo que buscamos, es algo más que una “simple” buena impresión, ¿no?

 

Mucho más que electrodomésticos

Ahora mismo, en septiembre de 2017, la tendencia que más se emplea en las cocinas tiene un cierto toque minimalista. Pero a los que ese estilo no les guste no se tienen por qué alarmar. Estamos hablando de una pequeña inclinación en la balanza que, de hecho, los fabricantes de electrodomésticos han sabido recoger en sus catálogos. No hay más que ver que lo que en ellos priman son los modelos con líneas funcionales, rectas, casi asépticas. Y los colores predominantes son el blanco (más minimalista que el blanco, imposible) y poco a poco, en los aparatos de una gama algo más alta, el acero inoxidable. El negro, conveniente a las cocinas un poco más espaciosas, todavía está bien representado.

Los muebles sin tiradores están de moda

Y luego algunas marcas añaden, casi a modo de anexo, un pequeño apartado con modelos en otros colores o diseños levemente distintos con toques más retro o rústico, o del tipo que sea, pero partiendo, ya decimos, de una base Minimalista mucho mayor. 

Y para acompañar a este estilo de líneas claras y pocas “interrupciones” ornamentales existen algunos trucos que, en su sencillez, pueden constituir un buen complemento a la mera simplicidad que se requiere. Por ejemplo, el que los muebles no tengan tiradores, que es algo que cada vez se ve más (o al revés, porque mejor dicho: los tiradores ya no se ven más). De este modo se contribuye a alargar la línea recta y a crear una especie de punto de fuga, lo que, en definitiva, ayuda a crear una sensación de perspectiva.

Líneas rectas y combinaciones sutiles de colores son buenos recursos para “ampliar” las cocinas pequeñas

Los armarios instalados en alto no son algo nuevo, sino que lo llevamos viendo mucho tiempo. El matiz es, ¿contribuían antes a la decoración de la cocina? Pues en mi opinión, para todo lo visible que resultan, habida cuenta de su tamaño, no tenían el protagonismo que hubieran podido tener. Lo que vemos a día de hoy es que estos armarios en alto se combinan mucho mejor con los electrodomésticos y armarios de la zona inferior que en el pasado. Tienen un discurso más parejo, incluso aun cuando no sean iguales. Y es que uno de los aspectos que también se emplea mucho es la combinación de colores. Que suele ser una combinación más bien suave, en la que “toman parte” no mucho más de dos colores. Para que exista un cierto ritmo y no nos comamos el espacio, es bastante habitual el que uno de estos dos colores sea el blanco (no sólo habitual, sino fácil de encontrar) y que el otro color, que muchas veces se aplica a estos armarios en alto, sea cualquiera en un tono suave. Ya sea lila o un verde claro, que aportan una fuerte sensación de tranquilidad, o de un amarillo, naranja o incluso rojo (insisto, claro), que le dan a la cocina un toque de alegría sin apenas quitar sensación de espacio.

En todo caso, y aunque esto no es que esté muy extendido, sí que se está viendo cada vez con más frecuencia, si es que apetece dar un golpazo de color, la aventura puede tener un resultado muy feliz. La cosa está en no pasarse de la raya. Un foco muy concreto tal como pueda ser un electrodoméstico, en vez de todo el espacio, puede servir para animar toda la cocina sin crear una sensación “violenta” o quitar espacio visual. ¡Es para pensárselo!

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