Cocinas para espacios reducidos

Este es el problema de la mayoría de cocinas… y de casas en general. Los tamaños constituyen el gran quebradero mental de las casas. Mejor dicho, el qué es lo que se puede hacer con esos tamaños. ¿Cómo se pueden distribuir de manera que se aproveche al máximo el espacio sin dejar de ser un sitio

Siempre mucha luz. Y si puede ser natural, mucho mejor

agradable en el que estar? En las cocinas, parece que esta preocupación se redobla, ya que de un tiempo a esta parte la vida de las casa se ha trasladado a este punto. Si además es un lugar en el que a diferencia de otros de la casa como por ejemplo los dormitorios, esta es una estancia en la que se hacen cosas, en la que se trabaja, ¡con mucha más razón!

 

Pequeñas pero funcionales

Las normas de oro a la hora de ponernos a decorar una cocina pequeña son dos, y son absolutamente fundamentales. La primera depende totalmente de nosotros y la segunda ya no tanto.

  1. Utiliza colores claros. Cuanto más claros, mejor. Por irnos al extremo, está más que demostrado que el negro absorbe la sensación espacial. ¡Es como si sorbiera el alma de la cocina! Y eso no se puede permitir. Así que ya sabes: paredes y electrodomésticos blancos, encimera beige, muebles en crema, piensa en esa línea. Aunque sean tonos un poco rotos (piensa que el blanco nuclear es demasiado fatigoso y que además se ensucia con facilidad), dará la impresión de estar en una cocina más amplia de lo que en realidad es.
  2. Mucha luz. Lo perfecto y maravilloso sería que esa luz fuera natural, ya que es más relajante, más económica, menos contaminante y de nuevo nos encontramos con un factor casi de “ilusionismo”: la luz natural ensancha la sensación espacial de las estancias. No obstante y si tu cocina no es la mejor iluminada del mundo, cada vez los avances en materia lumínica son mayores. Hoy en día, con las luces LED se pueden obtener efectos muy naturales y cálidos. Para ello la mejor idea es acudir a un especialista en iluminación. No a un decorador general, sino a una persona experta en la materia. Con una buena asesoría, una cocina puede ganar muchísimo por pequeña que sea.

Pero hay muchos otros recursos que además no son especialmente complejos de llevar a cabo. Y en los que tiene que destacar, en todo momento, el pragmatismo. Veamos algunos ejemplos.

Una sola pared y muchos cajones-armario pueden dar una pequeña cocina como resultado

Muebles plegables. Si la mesa y la silla son plegables, puedes disponer de un montón de espacio para cocinar. En el caso de que prefieras una mesa de obra, sería muy práctico dotarla de cajones. En ese mismo orden de cosas estarían las puertas correderas. Una puerta ocupa mucho al abrirse, si logramos que cada vez que se abra y cierre no intercepte nuestros movimientos, ganaremos mucho en comodidad.

Armarios hasta el techo. Cada centímetro es vital. Es una frase que puede resultar un tanto agobiante, pero no por ello es menos cierta. Ten en cuenta que la cocina es la habitación de la casa en la que, con diferencia, más trajín de cosas hay. Cubertería, cacharros, productos de limpieza y, sobre todo, comida. Por ello, cualquier rincón es útil. En la parte alta de los armarios puedes colocar aquel trasto viejo que te da pena tirar, o la vajilla que sólo usas una vez al año. Ten por seguro que, antes o después, llenarás todos los huecos.

Hay que valorar la posibilidad de los minielectrodomésticos

Un montón de baldas. Pues también. Aunque sea para romper un poco la monotonía de tanto armario. Las baldas te pueden servir, además de para guardar los cachivaches que quieras tener más a mano (como es obvio), para establecer ahí tu pequeño minimuseo de cosas bonitas. ¿Quién dijo que una cocina pequeña tiene que ser una cocina sin decoración?

Brillos. No quiero que se interprete mal este punto, ya que los brillos contienen un peligro innegable: en las manos equivocadas, pueden resultar la cosa más hortera del mundo. Pero  sí que habrá que tener en cuenta una cosa, como es que las superficies brillantes reflejan la luz. Y como ya hemos visto, ese es uno de los pilares de la decoración en cocinas pequeñas.

Regálala a la casa. Sí, no es ninguna exageración. Si la estructura de tu casa y tu presupuesto lo permiten, ¿por qué no tirar el tabique y dar la cocina al salón? Hoy en día no pueden estar más de moda las cocinas en L y en U. Y en el caso de que temas por los humos, puedes cerrarla con una barra americana. Queda superchic y muy práctica. Se ven cosas maravillosas si se decide entregar este espacio al resto de la casa, como toda una cocina en un pequeño tramo de pared de dos metros (eso sí, electrodomésticos mini). Y así muchas más cosas. Hay que adaptarse, a un montón de gente les está dando un resultado genial ¡Piénsalo!

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