Cocina domótica con diseño especial

La domótica pertenece a la gran familia de avances que los electrodomésticos han experimentado en los últimos años. No es el único salto hacia adelante y quizá con el tiempo no nos parecerá algo tan espectacular. De hecho, ya son más de una y más de dos las casas que gozan de este tipo de adelantos.

La domótica nos ha ido pareciendo con el tiempo algo que, si bien facilita nuestras vidas y no deja de ser una imponente manifestación de la tecnología y la ciencia, llegará a nosotros y no en muchos años.

Quizá ahora lo que nos tiene más expectantes porque sí que es algo que sucederá pero a lo que todavía no hemos llegado con plenitud, es a la Tecnología de las Cosas, la 4.0. Con ella, los propios interesados en adquirir un electrodoméstico podrán “fabricarlo” ellos mismos desde sus casas, dando orden a la fábrica de cómo debe proceder. Pero de momento habrá que esperar un poco para vivir esta evolución.

Cosa que no sucede con la domótica.

No tardaremos mucho en ver cocinas manejadas enteramente con el móvil

Tecnología y diseño unidos

Sí, decimos que la tecnología que permite conectar dispositivos móviles como teléfonos y tablets ya está aquí a través de una aplicación que se instala en los mismos. Pero el que no esté instaurada en todas las casas sino en una minoría es muy significativo: la domótica no es, por el momento, una tecnología barata.

En otras palabras, que la domótica va asociada a los electrodomésticos de fabricantes de alto nivel, o en algunos casos a los electrodomésticos que se podrían englobar dentro de las gamas altas de nivel medio o medio-alto.

Y “casualmente” ese tipo de fabricantes o marcas son las que, por otra parte, suelen cuidar con más atención los diseños de sus productos. Es decir, que una cosa iría de la mano de la otra. Se puede decir que son dos conceptos inherentes: los electrodomésticos que cuentan con tecnología domótica tienen también un marcado gusto por el diseño.

Diseño que, como es obvio, por el momento se decanta absolutamente por el funcionalismo, las líneas minimalistas y la estética de líneas y planos con adornos casi inexistentes.

No en vano, esa “inexistencia” del ornamento se pone de manifiesto en el tratamiento que se da a los mismos elementos básicos del funcionamiento de loa aparatos como son los mandos. Éstos, a menudo, son escamoteables. Es decir, que se pueden ocultar en el propio cuerpo del aparato en el momento en el que no están siendo empleados por el usuario. Lo que no deja de ser una manera de crear líneas sumamente minimalistas y proponer una sensación de homogeneidad a la cocina.

Pero en el caso de que los mandos sean a la vista, la opción es a menudo -si no se escamotean- las pantallas digitales táctiles. Si bien con las mismas se rompe la sensación de continuidad que todo espacio minimalista representa, también es cierto que contribuyen a dar a la cocina un aspecto mucho más innovador y tecnológico.

La domótica es, entre otras cosas, ecológica

La llegada de la domótica

La llegada de la domótica al mercado ya se ha producido. Ahora se trata de que su implementación se amplíe de una manera mucho más abundante.

Pero de momento y para ir abriendo boca, veamos algunos de los principales beneficios que, antes o después, aterrizarán en nuestras casas.

Además de que, como ya hemos visto, el diseño es una premisa inexcusable en este tipo de tecnologías, la gran beneficiada va a ser nuestra comodidad. Y ya no sólo porque podremos dar desde cualquier punto del mundo instrucciones a nuestros aparatos sino porque también obtendremos información en tiempo real del estado de ellos.

Es decir, que podremos -ya podemos, de hecho- ver en la pantalla de nuestro móvil qué hay dentro del frigo cuando estemos haciendo la compra, o que tendremos el dato, segundo a segundo, de cuánto le queda a la lavadora para finalizar el ciclo. De ese modo sabremos si podemos apurar para hacer otra gestión o si ya tenemos que volver a casa y tender la colada para que no se nos arrugue. Y por supuesto la “inteligencia” de los electrodomésticos reducirá el gasto de energía, por lo que notaremos su influjo en nuestro bolsillo.

No obstante y ante la rigidez de algunos de estos programas surgió hace poco tiempo el concepto ”open source”, lo que en castellano tendría la traducción de código abierto. La filosofía “open source” es la de flexibilizar el software por el que se rigen los aparatos domóticos, de modo que el usuario de los mismos disponga de mucha más independencia y autonomía a la hora de trabajar con ellos.  Además, de ese modo sería más independiente también del proveedor.

Si la domótica es un concepto relativamente nuevo, aún lo es más el concepto “open source” por lo que está en plena fase de desarrollo. Espero escribir en breves ampliando un poco esta idea.

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies