Microondas diferentes

No es que los microondas sean, precisamente, los electrodomésticos que más se distinguen por sus variados diseños, por lo original de sus planteamientos estéticos o por el amplio abanico de colores y materiales que nos podemos encontrar en los catálogos de las marcas que los comercializan.

Por ello, si lo que se pretende es dar un toque especial a la cocina, pero no demasiado grande sino más bien testimonial, aunque con esas premisas bien se nos podría ir la cabeza a los microondas, lo cierto es que para ello estos electrodomésticos no son lo más adecuado.

Suelen ser bastante homogéneos. No obstante… puede haber pequeños recursos. Dentro de los cuales están los micros negros, que no es que sean muy diferentes, pero que por lo menos sí que proponen algo que se va un poco del típico blanco o del metalizado.

 

Originales y funcionales

Y sobre todo lo segundo. Porque a diferencia de otros electrodomésticos la originalidad, como digo, es una característica que los microondas no trabajan bien. Uno de los aspectos en que se pueden distinguir, como decimos, es en el negro. Y en este punto sí que existe una cierta variedad. Porque los hay que son completamente negros, también hay algunos que mezclan los colores (suelen tener la puerta negra y el panel de mandos en blanco o -esto ya es menos visto- en acero inoxidable). Y también los hay que existen en el catálogo de turno en ambos colores: del todo blanco o del todo negro.

A menudo no es del todo negro, sino una mezcla de colores

 

Ponle una nota de color a tu hogar… y hazlo tú mismo

Los microondas de colores, más allá del negro, están en franca minoría. Por ello, el que quiere un micro de colores pero que tenga unas características muy concretas respecto a capacidad, potencia o funciones, se las verá y deseará para tenerlas. A no ser que se solucione la vida por sí solo. Es decir, que se lo pinte.

Y aunque estamos hablando de varios colores esta posibilidad no excluye, obviamente, al negro.

Para pintar un microondas, lo primero que hay que hacer (bueno, y en realidad con tantas otras cosas) es dejar bien limpia sus superficies. Esta parte resulta absolutamente imprescindible, ya que un microondas, aunque sea en cantidades muy pequeñas, es normal que tenga pequeños restos de grasa adheridos (también en su parte exterior, cuidado), grasa que actuaría como una especie de “impermeable”. Es decir, que si pintamos sobre ella, la pintura no se fijará bien, por lo que quedarían esos incómodos testigos de suciedad. La mejor manera de eliminarlos es frotando con un paño bien humedecido en alcohol de quemar. Después de lo cual, como vemos hacer a los pintores, debemos cubrir con pinta de carrocero la pantalla de la puerta. Tenemos que cubrirla entera y no sólo en sus bordes, ya que de lo contrario y tal y como vamos a aplicar la pintura podría mancharse el cristal.

Asimismo debemos ocultar con mucha precisión los mismos mandos, aunque hay quien lo que hace es pegar, sobre los mismos, un vinilo en el color deseado y con la misma información (numérica, de funciones… la que el microondas tuviera de serie). A mí esta opción me parece un poco más

En muchos catálogos hay la misma opción en blanco y negro

arriesgada, ya que el mando de un electrodoméstico tiene que ser, ante todo, preciso. Y como encarguemos mal a la tienda las medidas o la información, o como lo coloquemos con unos milímetros de descompensación, el resultado puede ser que en lo sucesivo ¡siempre tengamos que adaptarnos a una mala información!

Y lo principal: el material con el que vamos a pintar el micro. Este tiene que ser spray, nada de pinceles, porque si no lo hacemos así pueden quedarnos huellas o rebabas del paso del pincel. Es muy sencillo y de este modo el resultado va a terminar siendo muy uniforme. Algo importante a tener en cuenta es que (y volvemos a pensar en los pintores profesionales) ni con una ni con dos ni con tres pasadas el aparato va a adquirir el color que le queramos aplicar. Así que paciencia, le harán falta bastantes capas… ¡pero lo lograrás!

Y por último, y esto es muy importante. Una vez te haya quedado todo precioso, ¡rápido! ¡quita la cinta! La pintura de spray suele secarse a toda la velocidad. Si se endurece estando todavía puesta la cinta, al levantarla aquello puede quedar agrietado… y sería una pena. Color sí, ¡pero sin grietas, gracias!

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies