Una gama que te roba el corazón

En esta entrada me apetece dar una vuelta al frigo de una sola puerta, que es un electrodoméstico que no se suele ver en las cocinas españolas. Por eso mismo no sé si os interesará mucho y he estado dudando de si ponerlo o no, pero… me pasa como con el anterior del Feng Shui. Que no soy la que más controla del mundo y que quizá precisamente por eso me llama la atención y me interesa el doble. No sé si alguna vez terminaré teniendo uno de estos en mi casa, porque por los que vivimos en ella y la forma de la cocina creo que la cosa estaría un poco complicada, pero vaya por delante que lo que he descubierto de este “bicho” me ha gustado mucho. Si este post os sirve u os da alguna pista de cara a vestir vuestra cocina, pues el pequeño esfuerzo habrá valido la pena. Y si ya encima alguien tiene una experiencia directa y nos la quiere contar aquí, ¡sería genial!

Una puerta, pero qué puerta

Me voy a fijar en un modelo concreto como hilo conductor de esta entrada. El Bosch KSL20AR30. ¿Que por qué? Pues en primer lugar porque donde no es que controle mucho, prefiero hablar sobre algo preferentemente concreto. Pero es que además este modelo, cuanto más lo veo, más me gusta.

Creo que es obvio que para una familia o incluso para una sola persona, si suele cocinar a menudo en casa, no es que sea la mejor opción. Se

Bosch KSL20AR30. Superbonito.

perdería muchas posibilidades de utilizar productos congelados, porque el congelador es muy pequeño, con una capacidad de sólo 15 litros. En ese sentido, lo veo un poco escaso si lo que queremos es un electrodoméstico cómodo y que nos proporcione versatilidad y libertad a la hora de conservar alimentos durante largo tiempo. Por otra parte y pese a no ser grande, sí que tiene un cajón de los que Bosch llama VitaFresh Plus. En este cajón, frutas y verduras pueden durar el doble de lo que podrían durar en las baldas del frigo. Siempre es bueno disponer de estos cajones en las neveras y pese a que los encarecen, a la larga resultan una vía de ahorro al evitarnos el tirar tanta comida como se suele hacer (otro día hablaremos de eso… es terrible).

Una de las prioridades que en mi opinión hay que tener a la hora de comprar cualquier electrodoméstico, pero especialmente un frigo, es el ruido que hace, porque es una máquina que, no lo olvidemos, siempre está en funcionamiento. Pues bien, en este terreno para mí es de lo más satisfactorio: 37 dB. No es poco, es poquísimo. Y esto es algo en lo que conviene estar absolutamente alerta, que luego vienen los disgustos… y los insomnios.

Otro aspecto no estrictamente relacionado con la conservación de alimentos pero que sí nos va a suponer una gran comodidad es la iluminación interior a base de LED.

 

Lo compras con los ojos

Y eso que no es especialmente grande (127 centímetros de alto) ni tiene una enorme capacidad neta total, ya que son 154 litros, pero es que es una auténtica monada. Es muy bonito, tanto por ese color rojo que es precioso como por la línea Bombée. Y es que ya habréis visto que yo soy superfan de todo lo vintage. Qué tipografía más bonita la del logo, qué bisagras más chulas, qué pedazo de tirador, ¡qué diseño tan cincuentero! ¡Me encanta! Por algo pertenece a la “Classic Edition”. Esperemos que a Bosch les dé por hacer muchos más de estos, y encima con tecnología a la última. Eso sí… el precio es otro cantar. No es un capricho barato, precisamente. En fin, tiene eficiencia energética A++ así que ya lo iremos amortizando.

Eso sí… a largo plazo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies