La cocina de los dioses

Vamos a empezar dejando bien clara una cosa: que los gustos de los dioses no están tirados de precio, precisamente. Este post quizá no sea para todos los bolsillos, no digo que no, pero desde luego sí que es para todos los gustos. Porque la verdad es que a nadie amarga un dulce y hoy venimos a hablar de lo más selecto de lo selecto, la crème de la crème de los electrodomésticos. Concretamente de un horno, una placa de inducción y un frigorífico.

 

Los top del momento

Si tuviéramos que crear la cocina de los dioses, y me vais a permitir que me ponga en su piel a la hora de elaborar una especie de “alineación ideal”, me decantaría por los fabricantes que cito en este post. Otra cosa es lo que yo, simple mortal, pueda hacer con lo que tengo en la cuenta corriente.

De entrada me haría con un horno Neff. Y puesta a pedir (si me lo regalaran), pediría el modelo B48FT68N1, que en la vida real me cuesta un poquitín más de lo que me puedo permitir: su precio es de casi 2.000 euros. Pero claro, tiene tantas cosas… sistema de apertura Slide & Hide (se abre la puerta y se introduce bajo el horno desapareciendo totalmente, con lo que se ahorra un montón de espacio) con amortiguación, pantalla táctil TFT 5 de siete pulgadas con imágenes en color, termosonda de alta precisión (rezo para que un día todos los hornos cuenten con una, a ver si alguien escucha mis plegarias) e iluminación de la cavidad con LED. Respecto a la propia cocción, tiene hasta trece funciones diferentes además de la VarioSteam con tres niveles de intensidad y cinco funciones especiales con vapor, a saber: cocción con 100% vapor, al vacío, regeneración, fermentación, y descongelado. Cada vez más hornos presentan programas automáticos de cocción, pero este Neff… ¡tiene 38! Y respecto a la limpieza, ya no es que tenga función de autolimpieza, es que también cuenta con la de descalcificación. En fin, que tiene muchas cosas más, pero empezaría a salivar y no pararía, y eso no es plan, así que me paso a otro electrodoméstico.

Yo soy de gustos sencillos… con una cocina así ya me vale

Mejores que estos, imposible

Pasamos a la placa de inducción porque creo que me he enamorado de una, sólo que para tenerla necesito que me financie algún jeque árabe o algo así (¡en la página web de El Corte Inglés cuesta 3785 €!). Hablo de la AEG IDK84451IB ComboHob con campana de recirculación integrada. Y sí, es como suena. Es decir, que como su propio nombre indica, tiene incorporada una campana de extracción de humos, por lo que su instalación es totalmente independiente de las necesidades de la campana. Además, de ese modo la forma de cambiar el filtro es mucho más sencilla: porque es uno sólo y porque está a una altura mucho más manejable que ese tipo de aparatos. Además, es posible activar la función de manos libres, por lo que la aspiración adecúa su potencia a la cantidad y densidad de humo. Tiene clase de eficiencia energética A+ (aunque, la verdad, con lo que cuesta bien podría ser A+++, reconozco que esto me descoloca un poco). Y casi se me olvida… con todas las ventajas de la placa de inducción. Por ejemplo, un par de funciones: detección automática del recipiente y zonas de inducción con potencia intensiva.

Y me pongo con el frigo (+ congelador), que ya en otro post tendré tiempo de encargarme de la limpieza. Así que pido a los Reyes Magos el CBNes 6256 PremiumPlus BioFresh NoFrost. Cuesta más de 6000 euros, así que no os voy a negar que este frigo de tipo de puerta francesa me vuelve a suponer cierta dificultad económica. Pero el caso es que lo deseo por varios motivos. Y entre ellos están, por ejemplo, que tiene una capacidad de 471 litros, tecnología BioFresh, No Frost (que es algo que ya casi se da por hecho), raíles telescópicos, columna de luz mediante LEDs e iluminación de techo mediante LEDs, dispensador de hielos, etiqueta energética A++ (y me sigue pasando como con la placa de inducción. Con lo que vale, ¿cómo es que no tiene ahorro energético en su máximo grado?), señales de aviso ópticas y sonoras cuando hay alguna anomalía y en el congelador, también en caso de anomalía, un tiempo de almacenamiento de 45 horas. Además está hecho en acero inoxidable y su tirador es de aluminio macizo.

A ver si algún genio, algún Rey Mago algún multimillonario lee este post y… en fin… actúa en consecuencia. ¡Ay, omá, qué rico!

 

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